Imre Kertész: Función vitalEl arte, la creatividad, son una función vital. Contra los tópicos románticos del genio, el talento, etc., la creatividad -dice Imre Kertész (1929-2016)- no es un don divino venido de fuera, sino una función vital, el instrumento necesario para quedar con vida. Una función vital que se puede atrofiar, que en la mayor parte de los casos está atrofiada. En el suyo, sin embargo, se ha convertido en necesidad. Por haber descubierto en él precisamente esa posibilidad de ir alimentado la existencia, de ir transformándola en algo real, de objetivarla en obra17. El último fragmento del Diario de la galera contiene un sueño, una fantasía de un músico feliz que lleva décadas tocando variaciones sobre un mismo tema y va ya por la enésima -en los ratos libres que le deja el trajín de la vida cotidiana-. En esa música, imagina Kertész, se reconoce la obsesiva voluntad expresiva. La existencia, diríamos entonces, posee una voluntad de expresión que, hecha obsesión, necesidad, redunda en la creación artística. La expresión en la escritura de Imre Kertész. Por Jaime Aspiunza.